¿Dejaremos a Chile sin su principal seguro eléctrico?

¿Dejaremos a Chile sin su principal seguro eléctrico?

La transición hacia una matriz descarbonizada exige pragmatismo. Ante la variabilidad renovable y el retiro del carbón, el gas natural asume un rol estratégico como seguro del sistema frente a escenarios de estrés. Su falta de disponibilidad observada durante las temporadas de otoño-invierno no obedece a escasez global, sino a fallas normativas que impiden su contratación oportuna y despacho eficiente.

El estudio de energiE revela que la Norma Técnica de GNL vigente es una barrera estructural. Al excluir al gas de oportunidad (spot) de las flexibilidades operativas, impone altos riesgos financieros que desincentivan la contratación anticipada. Esta rigidez empuja al sistema a depender forzadamente del diésel en las contingencias; un combustible más caro, contaminante y con límites logísticos que lo vuelven inviable como respaldo sostenido.

Dado que esta norma está paralizada por un litigio en la Corte Suprema, se propone plasmar las soluciones a nivel de reglamento. Esta vía permitiría a la autoridad materializar una visión estratégica de largo plazo. Consagrar en ellos la neutralidad contractual, la gestión logística continua y el rol del gas como mitigación prioritaria, otorga certidumbre estructural al mercado, sorteando la coyuntura judicial y resguardando la eficiencia.

Para enfrentar un 2027 con mayor holgura, Chile debe abandonar la gestión reactiva y adoptar una planificación preventiva. Avanzar en estas mejoras regulatorias viabilizaría la contratación eficiente de gas natural, garantizando una operación económica y protegiendo la resiliencia energética nacional ante los futuros desafíos.

Daniel Salazar
Socio Director Grupo energiE