Infraestructura chilena del gas natural: el seguro energético del país frente al escenario global

Infraestructura chilena del gas natural: el seguro energético del país frente al escenario global

La diversificación de fuentes y la capacidad disponible en la interconexión con Argentina son una ventaja estructural del modelo energético chileno, según destacó el Presidente Ejecutivo de AGN, Carlos Cortés Simon, en una nota publicada por El Mercurio. Esto tiene efectos positivos en los distintos segmentos de consumo: residencial, comercial, industrial y en generación eléctrica. 

En un contexto internacional marcado por vulnerabilidades en las cadenas globales de transporte de recursos energéticos —evidenciada en las tensiones recientes en torno al estrecho de Ormuz—, la diversificación del suministro de gas natural se consolida como una de las principales ventajas estructurales del modelo energético chileno.

Así lo planteó el Presidente Ejecutivo de la Asociación de Empresas de Gas Natural (AGN), Carlos Cortés Simon, en declaraciones publicadas por El Mercurio, donde abordó el rol que cumple la robusta interconexión gasífera con Argentina y su complementariedad con el abastecimiento vía GNL a través de los terminales de Quintero y Mejillones.

“Chile cuenta con una robusta interconexión gasífera con Argentina, tanto en el norte como en el centro y en el sur. Esta capacidad tiene holguras que nos permiten contar con seguridad de suministro, lo cual siempre es positivo”, señaló Cortés.

Para AGN, la coexistencia de diferentes vías de abastecimiento —GNL por vía marítima y gas natural argentino por gasoductos— configura una posición estratégica sólida que entrega diversificación de fuentes, flexibilidad operativa y mayor resiliencia frente a shocks externos. “Más que ‘cambiar’ el origen del suministro, lo apropiado para Chile es consolidar este modelo dual. Ese es, en la práctica, el verdadero seguro energético del país”, planteó Cortés en la nota.

La existencia de capacidad disponible en la infraestructura de interconexión es, desde esta perspectiva, una característica deseable. Permite responder con flexibilidad a variaciones de demanda, contingencias operativas y cambios en las condiciones de los mercados internacionales. En particular en la zona centro-sur, esta capacidad abre además espacio para avanzar en la sustitución de combustibles más contaminantes —como la leña en calefacción residencial o diésel en procesos industriales— por gas natural, con beneficios directos sobre la calidad del aire y la salud de las familias.

En un escenario en que la seguridad energética vuelve al centro de las prioridades globales, Chile cuenta con una infraestructura crítica desplegada y operativa que, bien aprovechada, constituye una ventaja competitiva relevante para sostener la evolución energética del país.

Revisa la nota completa en elmercurio.cl