El gas natural, por su flexibilidad, tiene un rol que cumplir en la transición energética hacia la carbono neutralidad, precisamente porque permite que transitemos para contar con una matriz más limpia, de forma segura y costo efectiva.
Y esta transformación va de la mano también con el impulso digital de nuestros activos de gas natural mediante la incorporación de inteligencia artificial (IA), con el objetivo de mejorar la eficiencia, anticipar fallos y aumentar la seguridad en la operación.
Tal es el caso de la planta de regasificación de gas natural licuado (GNL) en Mejillones, propiedad de nuestra filial GNLM, en la cual se han implementado modelos predictivos que analizan el comportamiento de equipos críticos como bombas de alta presión.
El éxito de este proyecto nos ha permitido extender su aplicación a otros tipos de activos, como plantas térmicas, e incluso explorar su uso en otras ubicaciones de ENGIE a nivel global. Además, esta tecnología anticipa condiciones anómalas no visibles desde la sala de control, optimiza la operación y evita intervenciones no planificadas, extendiendo la vida útil de los equipos.
En paralelo, en proyectos de infraestructura, estamos implementando IA generativa para apoyar los procesos de aseguramiento de calidad. Esta herramienta automatiza la generación de planes de inspección y permite detectar desviaciones desde etapas tempranas, reduciendo riesgos técnicos y fortaleciendo el control documental.
Adicionalmente, hemos comenzado a integrar IA en salas de control, facilitando el análisis de variables operativas en tiempo real y recomendando acciones para responder de forma más ágil ante eventos operacionales.
Estos desarrollos son parte de nuestra hoja de ruta hacia una operación más inteligente, confiable y sustentable, que nos permite aumentar nuestra excelencia operacional y ahorrar recursos.
Por Diane De Galbert, Chief of Strategy and Digital Solutions Officer de Engie Chile.





