En tiempos donde la confianza pública está en juego, actuar con integridad no es opcional. Es una responsabilidad que asumimos con convicción. Como Asociación de Empresas de Gas Natural (AGN), entendemos que nuestra voz tiene peso. Somos un actor gremial influyente, y eso nos obliga a operar bajo los más altos estándares éticos y de transparencia.
Por eso, y en coherencia con nuestra visión de largo plazo, el Directorio de la AGN aprobó la implementación de un Modelo de Integridad Corporativa, alineado con la Ley N° 20.393 sobre responsabilidad penal de las personas jurídicas y su reciente actualización mediante la Ley N° 21.595 (Ley de Delitos Económicos). Pero más allá de lo legal, este modelo es una declaración de principios que busca fortalecer nuestra cultura organizacional.
¿Qué contempla este modelo? Un Código de Ética, una matriz de riesgos y controles, políticas claras para regular nuestras interacciones (con autoridades, donaciones, regalos, libre competencia), y un Canal de Denuncias que permite reportar irregularidades de forma segura y confidencial.
Además, se creó un Comité de Integridad, encargado de mantener vivo el modelo: capacitaciones, monitoreo continuo y actualización frente a nuevos riesgos son parte de su labor.
Porque en AGN estamos convencidos: la integridad no es una carga, es el cimiento que nos proyecta hacia una transición energética segura, justa y sostenible. Ese es el estándar que queremos para nuestra industria y el compromiso que nos mueve como gremio.
Por María Paz Alvear, Gerente Legal de Gasvalpo.





