Monitoreo y reporte de emisiones de metano: aporte concreto en el combate del cambio climático

Monitoreo y reporte de emisiones de metano: aporte concreto en el combate del cambio climático

Como parte de los esfuerzos globales por combatir el cambio climático, el metano (CH₄) ha cobrado especial relevancia por su alto potencial de calentamiento global, muy superior al del dióxido de carbono. Aunque su permanencia en la atmósfera es de solo 12 años, su poder de calentamiento es 80 veces mayor que el del CO₂ en un periodo de 20 años.

El gas natural, compuesto principalmente por metano, cumple un rol clave en la evolución energética, pero también desafía a la industria a mejorar continuamente sus procesos. A nivel mundial, cerca del 40% de las emisiones de metano proviene de los combustibles fósiles —petróleo, gas y carbón— (el gas natural representa alrededor del 9%), otro 40% de la agricultura y un 20% de los residuos. Estas cifras reflejan la magnitud del desafío y la urgencia de tomar acciones concretas.

Para impulsar una gestión más transparente y efectiva, Naciones Unidas creó el programa Oil & Gas Methane Partnership 2.0 (OGMP 2.0), que entrega metodologías y criterios verificables para reducir las emisiones en la industria del gas y petróleo.

Desde 2020, GNL Quintero mide y reporta sus emisiones de metano como parte de su Huella de Carbono, y en 2024 decidió adherirse a OGMP 2.0 para intercambiar experiencias e incorporar las mejores prácticas de la industria a nivel global. En este contexto, desarrolló un Plan de Implementación que incluye campañas de detección, reparación y cuantificación de fugas (LDAR) con equipos especializados, monitoreos rutinarios y mejoras en procedimientos de mantenimiento, entre otros, que permitirán reducir sus emisiones en un 40% a 2030. Estos avances fueron reconocidos con el Gold Standard Pathway, sello que destaca a las empresas que avanzan hacia la excelencia en transparencia y control del metano.

A nivel global, múltiples compañías del sector energético han avanzado de forma decidida en la adopción de estándares rigurosos de monitoreo y reporte de metano. Por ejemplo, Shell se ha fijado el objetivo de mantener la intensidad de emisiones de metano por debajo del 0.2 % para sus activos operados, apuntando a eliminar prácticamente todas las emisiones de metano para 2030. Para ello emplea tecnologías de detección por imágenes ópticas de gas, sensores continuos, drones y datos satelitales.

Así, desde Chile, GNL Quintero se suma a una industria que está asumiendo con decisión el desafío del metano. Cada avance en la detección, reporte y reducción de emisiones representa un aporte concreto al combate del cambio climático y al cumplimiento de los compromisos globales de descarbonización.

Por Felipe Manríquez, Subgerente de Sostenibilidad y Asuntos Corporativos de GNL Quintero.