Usted está en:  » Portada » Medio Ambiente y Seguridad
 
Volver Enviar Imprimir
Emisiones de gases efecto invernadero

El calentamiento global, o 'efecto invernadero', se refiere al potencial de cambio climático producto del aumento de los niveles de los "gases de efecto invernadero" en la atmósfera.

Hay ciertos gases en nuestra atmósfera que sirven para regular la cantidad de calor que se acumula sobre la superficie de la Tierra. Científicos han señalado que la emisión de una mayor cantidad de estos gases provocará que las temperaturas alrededor del globo aumenten, lo que produciría efectos desastrosos en el medio ambiente.

 

En efecto, el "Tercer Informe de Evaluación" del Panel Intergubernamental (IPCC), realizado en febrero de 2001, predijo el cambio de clima producido por el aumento de las temperaturas promedio globales en los próximos 100 años, las que subirán entre 1.3 y 5.7 grados celcius.

 

Los principales gases de efecto invernadero incluyen el vapor de agua, el anhídrido carbónico, el metano, los óxidos de nitrógeno y algunos otros químicos, como cloro, flúor y carbono. Mientras la mayoría de estos gases están en forma natural en la atmósfera, sus niveles han ido incrementándose por una mayor quema de combustibles fósiles debido al incremento de la producción industrial.

La reducción de las emisiones que produce el efecto invernadero constituye una prioridad en los programas medioambientales de los países alrededor del mundo.

 

Uno de los principales gases de efecto invernadero es el dióxido de carbono (CO2). Aunque el dióxido de carbono no atrapa el calor tan eficazmente como otros gases de este tipo (tiene un efecto invernadero menos potente), su volumen en la atmósfera es muy alto, lo que se incrementa aún más, particularmente al quemar combustibles fósiles.

 

De hecho, según el EIA en su informe ' Emisiones de Gases de Efecto Invernadero en los Estados Unidos 2000', el 81.2% de las emisiones de estos gases en Estados Unidos en el año 2000 se atribuyó directamente al dióxido de carbono producido por la quema de combustibles fósiles.

 

Debido a que el dióxido de carbono emite tan alta proporción de gases de efecto invernadero en Estados Unidos, la reducción de estas emisiones puede jugar un importante rol en la prevención del calentamiento global.

 

La combustión de gas natural emite casi 30 por ciento menos de dióxido de carbono que el petróleo y 45 por ciento menos que el carbón.

 

Un problema que se ha suscitado respecto al gas natural y el efecto invernadero es el hecho que el metano, componente principal del gas natural, es un gas de efecto invernadero muy potente. De hecho, una molécula de metano puede calentar la atmósfera casi 21 veces más eficazmente que una molécula de dióxido de carbono.Un estudio realizado por la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) de EE.UU. y el Instituto de Investigación del Gas (GRI) en 1997, intentó descubrir si la reducción en las emisiones de dióxido de carbono por medio del uso de gas natural compensaría un posible aumento de los niveles de emisiones del metano. El estudio concluyó que la reducción en las emisiones por un mayor uso del gas natural pesa más que los efectos perjudiciales de emisiones del mayor uso de metano. Por tanto, se concluyó que el incremento del uso del gas natural en lugar de otros combustibles fósiles sucios puede servir para disminuir la emisión de gases de efecto invernadero.