Gas Natural Vehicular

¿Qué es el gas natural vehicular?

El gas natural vehicular (GNV) es el mismo gas que se utiliza en hogares, industrias, comercios y para generar electricidad. La única diferencia radica en que para uso en el sector transporte es comprimido hasta alcanzar una presión de 200 bar, con el objeto de ser almacenado en cilindros o estanques. En general, se usa en vehículos que realizan extensos recorridos –transporte público y vehículos comerciales– en ciudades altamente contaminadas.

Las ventajas del gas natural son muchas: se trata de un combustible limpio, no tóxico y que no produce residuos líquidos ni sólidos. Adicionalmente, disminuye el nivel de ruido en relación a los motores diésel, y gracias a su tecnología dedicada genera una combustión ambientalmente amigable.

Beneficios del gas natural vehicular

El gas natural presenta grandes ventajas como combustible para el transporte vehicular:

Es una tecnología limpia: La combustión del GNV es más completa y pura que la de combustibles líquidos, lo que disminuye significativamente el nivel de partículas y gases contaminantes como hidrocarburos no quemados, monóxido de carbono (CO) y gases de efecto invernadero.

Genera un ahorro frente a la gasolina: El GNV genera un ahorro promedio medido en relación a la gasolina de hasta un 40%.

Aumenta la vida útil del vehículo: Gracias a que el GNV no produce residuos de carbón, no forma sedimentos ni lava las paredes de los cilindros, aumenta la vida útil del motor, bujías, filtros y aceite.

Ofrece seguridad: El GNV cumple con exigentes normas de seguridad, tanto para la instalación de kits de conversión como para el reabastecimiento de combustible. Adicionalmente, ante cualquier escape, el gas natural asciende y se disipa en la atmósfera.

Es de fácil conversión: Para que los motores a gasolina puedan funcionar con GNV necesitan ser adaptados incorporándoles sencillos kits de conversión. Como ventaja adicional, los vehículos conservan una condición dual y así pueden operar indistintamente con gasolina y GNV.

Es una tecnología disponible: Actualmente están disponibles en el mercado nacional variados modelos de vehículos a GNV, los que cumplen con disposiciones de seguridad y medioambientales establecidas en la normativa chilena vigente.

El gas natural vehicular en el mundo

Más de 24,5 millones de vehículos operan hoy en base a este combustible en las carreteras del mundo y existen cerca de 29 mil estaciones de servicio dedicadas. Aún más, se estima que la flota mundial de vehículos a GNV llegaría a 50 millones en 2020.

En Estados Unidos, Europa y Asia se observa un decidido apoyo y fomento a la utilización del gas natural en el sector transporte. En el caso de Italia –pionero en este ámbito– existe una red de autobuses, taxis y vehículos particulares que lo usan de manera intensiva. Asimismo, Alemania, Corea, China, Francia, Suiza, Grecia y República Checa son otras de las naciones que han adoptado esta tecnología.

En Estados Unidos, el estado de California –uno de los principales promotores de políticas medioambientales– ha incentivado decididamente la incorporación masiva de gas natural en el sector transporte, en especial en el transporte público, flotas de camiones y en flotas de vehículos escolares, debido a las ventajas medioambientales de este combustible. De este modo, son varias las ciudades en California que han reducido sus concentraciones anuales de PM en forma importante, gracias a las inversiones materializadas en el sector del transporte público y comercial a GNV.

El gas natural vehicular en Chile

En Chile hay aproximadamente 8.000 vehículos –entre taxis y flotas comerciales– que operan con gas natural vehicular (GNV), de los cuales 5.000 están en Santiago y el resto en Punta Arenas, en la XII región del país. En el caso del transporte público, únicamente en la austral ciudad de Punta Arenas opera una flota de buses a GNV desde mediados del año 2010.

Pese a los atributos verdes de este combustible, la participación del GNV en el sector transporte de nuestro país está limitada por algunas normativas. Entre ellas, la restricción de la antigüedad máxima para que un auto sea convertido, que en el caso de Santiago está limitada a los 5 años como tope, o también la prohibición de que el GNV sea utilizado en vehículos particulares. Este tipo de limitaciones no existe en naciones desarrolladas. Cabe destacar que la tecnología actual disponible en nuestro país permite hacer conversiones con muy altos estándares técnicos.

En materia de conversión de vehículos, si bien en Chile se puede adaptar un auto a gasolina para el uso de gas natural vehicular (quedando con la posibilidad de utilizar ambos combustibles), a nivel mundial los grandes constructores de vehículos ya fabrican autos dedicados a este combustible.

Más sobre el GNV: www.gnv.cl